El fin de la crisis, la inflacion alemana, la española y los intereses
Acepto que me ha quedado un titulo del estilo “El fontanero, su mujer y otras cosas de meter“, pero por otro lado el estilo español titulando las películas refleja en parte la idiosincrasia nacional, así que lo dejaremos como está.
En el post anterior comentábamos, pasando un poco por encima, el efecto que causaron los bajos intereses de la zona euro en la economía española y como una serie de acciones correctoras -a disposición del gobierno en aquel entonces- podían haber evitado en parte los efectos de las diferencias en la fase económica en el país.
Durante el ultimo periodo de crecimiento, las principales economias de nuestro en entorno empezaron a cambiar de fase, esto es, cada trimestre reportaban menores crecimientos de su PIB, menor consumo, menor formación de capital… y una tasa de inflación relativamente muchisimo mas baja que la española. (Quien este interesado en comprobar los valores del IPC español para una fecha determinada, tiene los datos muy a mano con una simple consulta en el Instituto Nacional de Estadística, para el Europeo, puede acudir a esta estupenda herramienta del Banco Central Europeo, donde conseguirá la información necesaria tanto por países como la evolución del indice, o bien verlo en la pagina de la OCDE, donde encontrara las tablas por países y zonas)
La situación que se estaba viviendo llevó a los alemanes a quejarse de los intereses. Lógico, acostumbrados como estaban a una economía estable con tasas de inflación bajas o muy bajas, así como a unos intereses acordes con el nivel de inflación local que les permitían una financiación barata de sus industrias y su consumo. Así, encontrarse de repente con unos intereses muy por encima de su inflación les llevaba a estrangulamientos de su PIB en una fase en la que se empezaba a notar los problemas mundiales.
Por nuestro lado, en España, seguíamos viviendo en el país de la piruleta. Una inflación mucho mas alta que las tradicionales locomotoras europeas (por ejemplo, la inflación anual del año 2005 se situaba en un 4,2% en España, mientras que en Alemania, la inflación para el mismo periodo era de exactamente la mitad, un 2,1% y en Francia, ligeramente superior a la mitad, un 2,3%).
¿El problema? El problema basicamente es que el BCE fija los intereses en función de la evolución de la inflación (la inflación media del periodo que estábamos mirando, por ejemplo, se encontraba en un 2,4% para la zona euro). Así que con una tendencia a una inflación aproximadamente cerca de los objetivos, mantenía el interés relativamente bajo, sin que este fuese suficientemente bajo para los intereses alemanes o franceses que veían venir una posible recesión, ni suficientemente alto para España que se encontraba con unos intereses increíblemente mas bajos que su inflación.
Técnicamente, esto da lugar a una situación como la hipotesis que voy a plantear a continuación:
- Supongamos, que como es habitual, el salario de una persona determinada crece al ritmo del IPC, esto es, para el periodo que hemos puesto de ejemplo, un 4,2% anual
- Esta persona solicita una hipoteca -para simplificar, vamos a suponer que el destino de la hipoteca no es financiar la compra del piso, sino la compra de un bien valorado en 100.000,00 € cuyo precio crece al ritmo de la inflación española- y gracias a todas las carambolas de intereses debido a la situación del mercado, la consigue a un 3% y solo necesita un año de financiación
- Vamos a suponer también, que si no financia el bien, deberá esperar una año para su compra.
- Así, el próximo año, el bien le costaría 104.200,00 €, sin embargo, con la financiación, el coste del mismo pasa a ser de 103.000,00 € en total
Vaya, ¡esto es como tener intereses negativos en toda regla!. Menuda situación, nos costaba menos financiar el bien que ahorrar para comprarlo, lo que implica un estimulo gigantesco al consumo (a su vez, también significaba un freno impresionante al ahorro)
¿Se podría haber frenado todo esto?. La respuesta es que tal vez no completamente, pero si en buena parte (aumentando impuestos, especialmente indirectos y otras).
¿Por qué se debería haber frenado? La primera respuesta es rápida… porque una economía recalentada, con tasas de ahorro muy bajas o negativas y una inflación elevada va directa hacia la situación en la que estamos ahora.
¿Por que no se hizo nada?¿Nadie lo vio? Lo cierto es que lo vio mucha gente y seguro que desde el gobierno no eran ciegos a la situación. Mi apuesta es que nadie hizo nada por los efectos dopantes de la situación:
- La tasa de inflación y el empleo van directamente ligadas, a mayor inflación mayor tasa de empleo (Ver, curva de Philips)
- El PIB tenia unas cifras fenomenales lo que permitía al gobierno decir que nuestra economía era de Champion League
- Tomar medidas serias en el tema creaba enemigos (Hacer algo con lo que pasaba con la construcción provocaría quejas de los que estaban sacando millones a carretadas del asunto)
- Tomar medidas ademas sería sumamente impopular (a nadie le gusta que le suban los impuestos)
¿Que hubiesen supuesto las medidas a tomar -subida de impuestos y recorte de subvenciones a la vivienda sin ir mas lejos- en ese momento?
Una recaudación por IVA aumentado al 19% así como la eliminación de subvenciones a la compra de vivienda, hubiese supuesto un mayor superávit – que en este momento vendría de maravilla- una crisis mucho mas suave (ademas con menores efectos sobre el desempleo) menos gasto social en la actualidad y posiblemente hasta una menor inmigración. Hay muchos mas efectos que se me ocurren, pero requerirían una explicación mucho mas larga.
Otro efecto no menos importante de una política de este tipo seria la capacidad de reacción del gobierno actual para hacer frente a la crisis. Plantearos una bajada del IVA desde un 19% a un 16% en lugar de la inversa y ademas sumarle un menor gasto (por menor desempleo y menos planes tontos del estilo del PlanE).
Sin embargo, lo que es mas posible que suceda es:
- Mejora de las locomotras economicas y -con suerte- estancamiento en España
- Aumento del IPC medio de la zona Euro y IPC bajísimo para España
- Subida de los intereses en función de ese IPC medio de la zona euro (lo que no ayuda para nada a salir de una recesión)
- Peor comportamiento del consumo en el mercado interno español, lo que nos lleva a una mayor dificultad para la recuperación económica
Aunque no todos los efectos van a ser negativos, ya que una recuperación del resto de Europa podría tener el efecto de aumentar las exportaciones españolas hacia las zonas que salen de la crisis, pero todo eso ya es mas borroso, por depender de otros factores como la tendencia a la importación y demás.
Que nadie diga que no se avisó, al menos esta vez queda por escrito
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